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Perú: testimonio de la hermana Genoveva

hermana dominicaSoy religiosa dominica de Santa Catalina de Siena. Tengo casi 33 años de presencia en el Perú. Yo vine de Francia con toda la ilusión de aportar mi pequeña cuota de amor y servicio a este querido pueblo del Perú. Buscando vivir en fidelidad al llamado de Dios que nos invita a compartir cada vez nuestra vida desde lo más sencillo y lo más cotidiano.

Tendría que contar mucho más sobre mi vivencia, pero quiero decirles lo más importante. Mi deseo de fidelidad al Señor y de seguimiento de Jesús, profeta y Mesías pobre y entregado totalmente a Dios, se ha visto colmado en esta convivencia con los pobres. Son ellos los que me han educado, me han formado, me han enseñado el camino de la entrega sencilla y que no hace ruido, como la de la madre que día tras día se entrega con alegría y vence sus cansancios por amor.

Siguiendo a Santo Domingo de Guzmán, he aprendido a celebrar la vida con gozo y esperanza y he comprobado que el compartir sencillo, el saber perder tiempo para encuentros gratuitos valen más que muchos discursos y reuniones, he descubierto gente que me hablaba del amor gratuito del Padre, de su capacidad de alegrarse por los pequeños logros y mantener la esperanza a pesar de tantas dificultades y penas. Ellos me han permitido descubrir el rostro humano de Dios y me han ayudado en este camino de humanización.

Estamos llamados a ser una alternativa de vida, de resistencia y esperanza para todos, en medio de un mundo desorientado que, muchas veces, no encuentra el sentido de la existencia. Debemos ser servidores y servidoras de la Vida aún en medio de la muerte que siembra el egoísmo humano cuando desatiende las necesidades más apremiantes de nuestros hermanos.

Es esto que me apasiona, que me hace vivir aún después de más de 50 años de vida religiosa. Y deseo que puedan ustedes también, jóvenes, experimentar el gozo de la entrega y de la vida compartida con amor. Que el Señor nos ayude a vivir este llamado, esta vocación que es para todos.

Paramonga, Perú, 17 de mayo del 2014

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