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Promotor Laicado Dominicano visitó Uruguay
FR. DAVID KAMMLER OP: “HAY MAS VOCACIONES DONDE LA FAMILIA DOMINICANA ES MAS FUERTE”
“Los frailes consideran al laicado cada vez más como socios y socias en la predicación”, aseguró el Promotor General del Laicado Dominicano, Fr. David Kammler op, durante su visita a Uruguay desarrollada entre el 28 y el 31 de marzo.
Fr. David, de origen alemán, arribó a Uruguay en el marco de una gira por diversos países de Latinoamérica con el objetivo de interiorizarse sobre la situación del laicado en el país, conocer sus lugares especiales de predicación del Evangelio, así como “sus esfuerzos y debilidades, sus esperanzas y desilusiones”, según explicó.
Durante su estadía en Uruguay Fr. David sostuvo reuniones con los jóvenes dominicanos, distintos integrantes de la Familia Dominicana, el Consejo de las fraternidades laicales, a la vez que recorrió diversas Capillas animadas por las Comunidades Eclesiales de Base pertenecientes a la Parroquia Santísima Trinidad, ubicada en la periferia de Montevideo. Visitó, asimismo, la obra San Martín de Porres, a cargo de laicos pertenecientes a la Parroquia dominica Nuestra Sra. del Rosario, destinada a dar casa y comida a madres de niños bajos recursos que, procedentes del interior del país, deben ser hospitalizados en la capital.
Ante unos 60 laicos, 5 frailes y hermanas dominicas de la Presentación y de la Anunciata, el Promotor del Laicado de la Orden aseveró, el domingo 29 en la Parroquia Santísima Trinidad, que “la rama laica no es considerada más como ‘tercera clase' de dominicos, sino como miembros integrantes de nuestra Orden”.”Hacer algo para los laicos es bueno, hacer algo con los laicos y laicas es mejor”, enfatizó.
Fr. David justificó su visita, asimismo, como una oportunidad de ofrecer alguna información sobre la situación de la Familia Dominicana mundial así como una buena ocasión de “reforzarnos recíprocamente en nuestra vocación común”.
Refiriéndose brevemente acerca del estado actual de la Familia Dominicana comentó que en el mundo hay unos 200.000 dominicos. De éstos, 6000 son frailes; 3000 son monjas congregadas en 240 monasterios; 27.000 son Hermanas Dominicas nucleadas entre 170 y 180 congregaciones; y unos 144.000 son laicos y laicas, miembros integrados a la Orden. Asimismo destacó la existencia de unos 20.000 dominicos que pertenecen a diversos grupos asociados tales como las cofradías del rosario, grupos de familias, fraternidades sacerdotales, grupos de profesores, institutos seglares, grupos ecuménicos, el Movimiento Juvenil Dominicano y el Voluntariado Dominicano Internacional, entre otros.
UN LAICADO QUE SE REVITALIZA
Fr. David recordó que “desde el principio de nuestra Orden apostólica, no sólo las monjas y los frailes, sino también personas laicas, apoyaron activamente la primera ‘Sacra Praedicatio'” quienes, “en el primer siglo de nuestra Orden (…) consiguieron sus primeras propias regulaciones por el sexto sucesor de Sto. Domingo, Muñoz de Zamora”.
Destacó que actualmente esos hombres y mujeres que quieren seguir las huellas de Santo Domingo disfrutan de “un desarrollo más diferenciado”. “También un árbol, arraigado profundamente en el suelo, que está vivo y creciendo con nuevos frutos, no mantiene su primera forma exterior”, ejemplificó.
Fr. David explicó que la combinación específica de los cuatro pilares fundamentales -estudio, oración, comunidad y misión- constituye el “rasgo característico de cada dominicana y de cada dominicano”. 
Aseguró que para ser fieles en nuestros días a la visión de Santo Domingo se necesita “una revitalización permanente en el espíritu de su origen en cada una de las ramas de la Orden”. En la rama del laicado “sus transformaciones son un signo de su dinámica”, precisó. En este sentido mencionó, como uno de los cambios más significativos, el discernimiento por parte de los frailes de que el laicado “no es sólo el objeto de nuestra predicación”, sino que se trata de “socios y socias en la predicación, especialmente en lugares donde nosotros no somos tan versados: en la vida familiar, en el barrio, las profesiones especiales, la sociedad, la economía y la política”. “El laicado también discierne, cada vez más, que ellos son sujetos de la predicación en su ambiente típico, donde son especialistas”, añadió. Fr. David afirmó que se constata un crecimiento en “la estimación y el respeto mutuo”. “La rama laica no es considerada más como ‘tercera clase' de dominicos, sino como miembros integrantes de nuestra Orden”, aseveró.
El Promotor General del Laicado Dominicano reveló que “donde existe una cooperación más viva entre las diferentes ramas de la Orden, donde la Familia Dominicana es más fuerte, es donde surgen más vocaciones”.
Destacó que “cada vez más, las personas laicas son incluidas en consejos de la Familia Dominicana para desarrollar y cumplir proyectos colectivos: en la evangelización y enseñanza; en el ministerio y la palabra; en la predicación de retiros, en el compromiso con la juventud y la catequesis, en los programas de formación, en la promoción de vocaciones, en el trabajo por la justicia y la paz”. “Hacer algo para los laicos es bueno, hacer algo con los laicos y laicas es mejor”, sostuvo. Fray David explicó, en este sentido, que ese trabajo común “presupone una profunda y mejor formación en los niveles regionales, provinciales y locales”. Recordó que los delegados del Congreso Internacional de Fraternidades Laicales, que tuvo lugar en Buenos Aires en marzo de 2007, dispusieron la elaboración de un programa de formación en cada provincia o región en un plazo de tres años.
“Este programa sería un instrumento para la formación de formadores y fortalecería la colaboración entre fraternidades de diferentes países que compartan los mismos fundamentos para el programa”, señaló.
Fr. David expuso como otro signo de desarrollo del laicado la inclusión de nuevas formas de compromiso. Mientras en tiempos anteriores la elección para el laico se concentraba fundamentalmente en hacer votos o promesas para la vida, actualmente surgen nuevos grupos que desean vivir el espíritu de Santo Domingo sin hacer necesariamente promesas. “Se dedican más bien a un proyecto especial en un período de su vida. Ese compromiso puede ser muy intensivo y aún exclusivo, como es el caso del Voluntariado Dominicano Internacional”, explicó. “Debemos considerar también a esas personas y grupos como miembros de la vasta ramificación de la Familia Dominicana en la única misión de Predicación de nuestra Orden hoy y en el futuro”, enfatizó el Promotor General del Laicado Dominicano.
El encuentro culminó con la celebración de la Santa Misa presidida por el Párroco, Fray José Luis Trejo op, y concelebrada por Fr. David y los frailes asistentes de las tres comunidades presentes en Uruguay.