Hacia un mirar profundo (Liliana Badaloni O.P.)
El apóstol Juan, en su Evangelio, no habla de “milagros” o de “prodigios” cuando transmite aquello que Jesús dijo, hizo o vivió, sino que habla de “signos” porque son gestos que apuntan hacia algo más profundo de lo que pueden ver nuestros ojos. El signo describe a un elemento, fenómeno o acción material que por convención o naturaleza, sirve para representar a otro. El signo da indicio o señales de una determinada cosa; remite a otro plano real que no está presente.







